Edith Zunino, La inmigración: la acogida y las oportunidades que nos ofrece una nueva tierra.

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La inmigración: la acogida y las oportunidades que nos ofrece una nueva tierra

Edith Zunino nació en Chile, pero era hija de inmigrantes que viajaron a ese país en búsqueda de mejores oportunidades cuando en Europa se vivía la guerra, la pobreza, el miedo y el hambre. Tal como sucede ahora, los Zunino fueron una de las miles de familias que arriesgaron todo para cruzar el océano y probar suerte lo más lejos posible de la guerra que tanto dolor les había causado. Como suele hacerse, primero parte un grupo de avanzada que explora las nuevas tierras para evaluar la pertinencia del viaje. En este caso, partieron los hombres, 5 hermanos y luego llegaron sus familias, la madre de Edith y su hermano mayor.

Esta familia, como tantas otras, llegó con lo puesto, con las pocas pertenencia que lograron meter en un barco para viajar miles de kilómetros. Al igual que cualquier inmigrante en tierra nueva, debieron aprender el idioma y comprender los nuevos códigos culturales, así como encontrar trabajo, aprendiendo nuevas habilidades. 

Así, Edith, mi abuela, creció en una mezcla de culturas, por un lado sus padres italianos mantenían las costumbres y ritos de su tierra, y por otro, aprendía un lenguaje nuevo en el internado, el chileno, con sus peculiaridades, sus costumbres y formas de expresarse.

Desde pequeña a mi abuela le inculcaron que tenía que aprender lo más posible para tener mejores oportunidades en la vida. Hija de una mujer que estudió para sastre y trabajó toda la vida, siguió el ejemplo de su madre y entró a estudiar Tecnología Médica en el Instituto Médico Legal. Al finalizar los estudios se desempeñó como docente y junto a otros colegas logran convertirla en una carrera universitaria en la Universidad de Chile. 

A pesar de formar una familia, casarse y tener hijos, Edith decide continuar trabajando, apoyándose en su madre para el cuidado de los hijos. Trabaja toda su vida, en distintas actividades relacionadas a la docencia y además participa como voluntaria en organizaciones relacionadas con el cuidado de enfermedades. 

Las oportunidades que miles de europeos vivieron en latinoamérica tras la primera y segunda guerra mundial son una muestra de que si se puede recibir a refugiados e integrarlos en la comunidad. Son una muestra de cómo se pueden cambiar vidas para siempre, superando situaciones de violencia y desolación.

Estos procesos migratorios se han producido desde el inicio de los tiempos, las personas buscando oportunidades que les permitan subsistir de mejor manera, arriesgándose y apostando por tierras lejanas, con valentía y familias a cuesta. 

Las historias tienen una tendencia a repetirse. Yo también migre, al igual que mis antepasados, buscamos cumplir nuestros sueños en otra tierra. No es fácil migrar, es un acto que requiere coraje, pero es un viaje que merece la pena vivir.

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